Himno y Lema

“CREDO DE LOS COMANDOS”
(ORIGINAL)

Pertenezco a la élite de las tropas de choque y por lo tanto seré el más resistente y el más veloz, el más duro combatiente, un soldado superior a cualquier otro.
Me distinguiré por mi porte Militar para con mis Oficiales y Clases, por mi educación y mi caballerosidad para con el personal Civil, por la corrección de mi uniforme, por el cuidado de mi persona, armas y equipos; por la impecable limpieza de los locales donde vivo.
Nunca faltaré a mi deber para con mis camaradas, eludiendo un deber o un trabajo, y siempre me mantendré física y mentalmente apto para cumplir con la parte que me corresponde; conservaré la más completa lealtad a mis superiores y nunca olvidaré la sagrada confianza que tengo en los hombres que nos conducirán en el campo de batalla.
Respetaré la destreza de mi enemigo pero los combatiré con decisión, dureza y todo mi poder, para destruirlo implacablemente; la palabra rendición no existe en mi vocabulario.


Perfeccionaré mi habilidad como hombre de lucha contra el enemigo en el campo de batalla, y no peleando con mis camaradas de armas o jactándome de mis enseñanzas, porque así despertare inútilmente emulación y resentimiento contra mi Batallón.
Me endureceré para soportar mis sufrimientos, el trato duro, el aislamiento, el dolor, el cansancio, la sed, el hambre, la fatiga y el calor, porque soy COMANDO, el más duro y decidido para la lucha.
Me entrenaré para superar día a día mi arrojo, audacia, intrepidez e ingenio, pues estoy convencido que en el ataque radica el éxito.
Siempre recordaré que las batallas son ganadas por un Ejército que combate como un equipo, y que mi Batallón señalará el camino a seguir para obtener la victoria.
Pertenezco a los mejores combatientes del Ejército; mis acciones y hazañas en el campo de batalla hablarán de mi habilidad de combatiente.
Me esforzaré para elevar el honor, prestigio y espíritu de cuerpo de mi batallón, haciendo que mi Patria se sienta orgullosa de mí y de la Unidad a la cual pertenezco.
Creo en mi Unidad, en el Ejército y en mi Patria.
¡VIVA EL PERU!

LEMA DEL COMANDO
"SER Y NO PARECER"


Significa que el comando se ha preparado a conciencia y conoce sus posibilidades, por ser un combatiente selecto, por lo que no debe demostrar lo que no es, ya que ha dejado atrás los aspectos superfluos de la apariencia, que son ropajes propios de los mediocres.

  PLEGARIA DEL COMANDO


Señor, aún no somos lo que queremos ser,
No somos lo que debemos ser
Ni somos lo que vamos a ser
Pero gracias señor, por no ser
Lo que antes éramos


PROMESA DE HONOR DEL COMANDO


CMDO 1º.- Prometerme comando para que en las grandes alturas de los riscos, seas tu, mi brazo salvador
CMDO 2º.- Para que en las profundidades oscuras de los mares seas tú, mi compañía
CMDO 1º.- Para que cuando desfallezca, seas tú mi aliento.
CMDO 2º.- Para que en el ataque, mi retaguardia siempre esté cubierta
TODOS .- Porque así, fieles a nuestro lema “Ser y no Parecer“, por siempre cumpliremos nuestra misión.


COMANDO

Combatiente con férrea formación moral, endurecimiento físico, estricta disciplina, conocimientos técnicos y tácticos para actuar en Operaciones Especiales que exijan riesgo, decisión, valor y audacia, en tierra mar y aire, y en las más precarias condiciones de supervivencia.


CREDO DEL COMANDO


Constituye un revelador informe sobre las características y el espíritu que motiva a los Comandos.
Pertenezco a la élite de las tropas de asalto,
Por lo tanto, seré, el más resistente, el más duro combatiente
un soldado superior a cualquier otro,
me endureceré para soportar los sufrimientos,
el trato duro, el aislamiento, el cansancio, el dolor,
la sed, el hambre, la fatiga, el calor,
porque soy, ¡Comando!,
el más hábil y decidido para la lucha.
Me entrenaré, para superar día a día,
mi arrojo, audacia, intrepidez e ingenio,
pues estoy convencido que en el ataque radica el éxito.

Siempre recordaré,
que las batallas son ganadas por un Ejército
que combate como un equipo y nosotros
señalaremos el camino a seguir para obtener la victoria.

Respetaré la destreza de mi enemigo,
pero lo combatiré con decisión, audacia y todo mi poder
para destruirlo implacablemente,
la palabra rendición no existe en mi vocabulario.

Me esforzaré para elevar
el honor, prestigio y el nivel de entrenamiento de mi unidad,
haciendo que mi Patria se sienta orgullosa de mi y
de la Escuela a la cual pertenezco.

¡Creo en mi Escuela!
¡Creo en el Ejército!
¡Creo en mi Patria!
¡Viva el Perú!